Antonio Sánchez Ariño

Antonio Sánchez Ariño

Académico Correspondiente (249) (España)

Nació en Valencia el 16 de febrero de 1930, comenzando su colección de sellos a la edad de siete años, debidamente asesorado por su padre que fue un destacado filatélico de su tiempo. Ésta adición la ha mantenido siempre con continuo entusiasmo hasta el día de hoy con 92 años ya cumplidos y 83 de coleccionismo sin interrupción.

En 1945, cuando contaba 15 años de edad, entró como miembro de la Sociedad Valenciana de Filatelistas con el número 86 de socio y con el paso del tiempo llegó a Presidente de la misma, cargo que desempeñó durante 25 años seguidos, celebrándose el centenario de dicha Sociedad, creada en 1900, bajo su presidencia. Actualmente es el socio número uno, con el récord de haber pertenecido en la misma Sociedad durante 75 años.

En su coleccionismo siempre se centró en la filatelia colonial africana, especialmente en las españolas, aparte de una gran colección especializada de primitivo Estado Independiente del Congo (desde 1908 convertido en el Congo Belga), otra también especializada del Correo Aéreo del África Ecuatorial Francesa con más de 150 cartas, algunas únicas y una tercera colección también muy especializada del África Oriental Alemana y las colonias correspondientes, ocupaciones por las fuerzas británicas y belgas.

Aparte de coleccionar los siempre siempre estuvo muy interesado en el estudio de las emisiones de las colonias españolas, aclarando muchas cosas en pro y en contra mayoritariamente publicadas en la revista de Edifil, al mismo tiempo que descubrió notables rarezas aún desconocidas de Cabo Juby, Guinea Española y Sahara Español, ya debidamente catalogadas en la última edición del catálogo especializado Edifil. Lo mismo que demostró que ciertas emisiones valoradas y catalogadas desde siempre en todos los catálogos, por cierto, a muy altos precios, eran puta fantasía creadas a la imaginación y conveniencia de cierto comerciante filatélico hacia principios de 1900 y siguientes, como es la serie de Fernando Poo entre los números 23 y 40J, con su infinidad de variedades todos de orden privado, a pesar de conocerse usados de favor y sobre carta que se preparaban en Madrid, se enviaba a Fernando Poo y desde allí las remitían a España dando la impresión de que eran sellos oficiales y engañando a todo el mundo... También descubrió que la emisión de Guinea Española catalogada en el especializado, nº 40A/40Q con sobrecargada "Assobla" y las siguientes con la misma sobrecargada en diversos colores, etc., todas ellas sobre sellos de Elobei, son otra fantasía del mencionado comerciante, no conociéndose ni un solo ejemplar sobre carta, no de favor, pues nunca salieron de Madrid. Continuando en la lista de estafas filatélicas demostró  que otra emisión catalogada a muy alto precio de la Guinea Española, cat. especializado Edifil C1/B14 con sobrecarga sobre sellos de Fernando Poo en 1901, fue hecha privadamente por el director de hacienda en Santa Isabel, llamado Carlos Abella, de los que sólo se conocen catorce ejemplares sobre tarjeta postal, todos dirigidos al domicilio del Sr. Abella en Madrid, sin que nunca apareciera ningún otro valor después de 119 años...

Tiene muchos estudios demostrando las fantasías y manejos de ciertas emisiones coloniales, así como otras señalando su rareza que parecen pasar desapercibidas en el mundo filatélico colonial, además de varios descubrimientos debidamente catalogados ya. en este momento la Revista de Filatelia de Edifil tiene tres artículos pendientes de ser publicados aclarando ciertos puntos poco conocidos de tres emisiones coloniales.

Si se desea se pueden enviar copias de todos los artículos publicados.